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Martha y Sean son una pareja joven que están esperando la llegada de su primera hija y han decidido que el parto se llevará acabo en su hogar. Inexplicablemente, la recién nacida pierda la vida tras solo un par de minutos de haber llegado al mundo. Durante los siguientes meses, Martha tendrá que lidiar con la fractura de sus relaciones cercanas, además de la inminente llegada del juicio contra la partera acusada de haberle quitado a su hija.

Fragmentos de una Mujer, la nueva película de Kornél Mundruczó, ha llamado mucho la atención principalmente porque entrando a los primeros diez minutos, comienza un plano secuencia de alrededor de veinte minutos en el que vemos el proceso del parto de Martha. El plano continuo le permite tener un carácter realista que no tiene como intención mostrar el acto como algo tortuoso, sino como lo naturalmente complicado que es. Vanessa Kirby lidera esta secuencia al expresar el dolor físico de manera convincente, pero más que nada por su corto momento de alegría catártica que en un instante se convierte en tragedia.

Parece que a los treinta minutos de duración, Mundruzcó y su escritora Kata Webér han llegado al punto más estremecedor de toda la cinta y después de este viene la incómoda pregunta ¿Y ahora qué? La trama gira entorno a las consecuencias de la perdida de la bebé de Martha y Sean, sin embargo el director se enfrenta a la difícil tarea de tener que mantenerse al mismo nivel emocional de esta secuencia introductoria, lo cual no logra hacer durante al menos la mitad de la película.

Quizá el problema reside en que al inicio, la perspectiva del espectador es íntima con los personajes, tanto física como emocionalmente, después se vuelve distante y fría, no somos más que testigos de los hechos que suceden a la lejanía. Esta decisión es claramente intencional, sin embargo llega a causar que sea difícil de empatizar con los personajes y más bien parezcan desagradables en muchos momentos, siendo Sean el que más sufre de esto.

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La agresiva actuación de Shia LaBeouf no ayuda, en especial cuando uno no tiene en mente las acusaciones que se hicieron recientemente en su contra, pues varias de las escenas de la cinta recuerdan a los testimonios de su ex-pareja. Dejando eso de lado, gran parte de la sub-trama de este  y otros personajes son indispensables, si se removieran de la cinta no se perdería mucho y se ahorrarían unos cuantos minutos de metraje.

Llega a ser notable que Webér introduce ciertos elementos a la trama con tal de que esta abarque más tiempo de lo necesario y la fuerza con la que arrancó se disipa. Afortunadamente en sus tercer acto, si bien no llega al nivel del primero, logra retomar algo de esa fuerza, se siente una atmósfera desoladora que poco a poco va dirigiéndose por un camino más luminoso, incluso cuando el simbolismo es más que obvio, cumple su función de darle un conmovedor cierre a la historia.

El elemento más importante es Vanessa Kirby, una actriz que se ha dado a conocer por participar en franquicias como Rápidos y Furiosos y Misión Imposible, sin embargo nunca había tenido la oportunidad de derrochar su talento como la hecho en esta que es su mejor interpretación hasta el momento. Kirby solo recurrió a micro-expresiones para denotar el dolor y coraje de su personaje, su viaje es arduo, tanto que cuando por fin logra sonreír cerca del final, esa pequeñísima acción resulta ser uno de los momentos más reconfortantes de la cinta.

Fragmentos de una Mujer empieza con fortaleza, se tambalea en el medio y cierra sólidamente. Su mensaje sobre la pérdida y el perdón se mantiene a pie con todo y sus defectos. Es una película que llegará al corazón de muchos, pero no causará más que desinterés en otros, por lo que debo decir que lo mejor es darle una oportunidad.

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Título original: Pieces of a Woman

Dirección: Kornél Mundruczó

Guión: Kata Wéber

Elenco: Vanessa Kirby, Shia LaBeouf, Ellen Burstyn, Iliza Shlesinger, Benny Safdie, Sarah Snook & Molly Parker

 

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