Una historia ligera, divertida y adecuada para estos días complicados.

Lars y Sigrid son dos aspirantes a cantantes cuyo sueño más grande es ganar el concurso Eurovisión, aunque no solo eso, además ser los primeros Islandeses en lograrlo. Cuando por mera suerte, logran ingresar al concurso, poco a poco se van dando cuenta que sus objetivos no son exactamente los mismos.

Desde sus primeros minutos se pueden notar las más graves fallas de Eurovisión. Muchos chistes son de fórmulas muy básicas, muchas veces los arrastra hasta el punto en que dejan de ser graciosos, y aún así, es innegable que también desde el primer minuto, la película tiene un extraño encanto que si te atrapa, no te deja ir hasta el final.

Es claro que la historia que nos cuenta se siente extremadamente familiar, ha sido utilizada un millón de veces antes y seguro será usada un millón de veces después, pero el hecho de aceptar que la fórmula de la película en si no tiene nada nuevo, le permite a Will Ferrell y a su coescritor Andrew Steele encontrar pequeños elementos que ayudan a darle frescura a la película. Cuando Eurovisión se aleja de los chistes formulaícos y se deja llevar por el absurdo, es cuando se vuelve disfrutable, ese absurdo se encuentra en sus momentos musicales, que son brillantes, ruidosos, coloridos, las canciones son pegajosas con letras ridículas que seguramente seguirás tarareando días después de haberla visto. Aun cuando el uso de playback es obvio e intencional, el elenco no se pone límites a la hora de interpretar las canciones, incluso cuando ni siquiera es su voz en la música.

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Will Ferrell hace lo que hace usualmente y aún así no deja de ser gracioso, Rachel McAdams nunca deja de sorprender con su versatilidad, no importa el tono del proyecto en el que se encuentre, siempre hace un trabajo excepcional. Como dupla, Ferrell y McAdams tienen muy buena química que los ayuda a empujar la película cuando se tropieza. Pierce Brosnan a pesar de que no tiene gran cosa que hacer, hace un trabajo decente y comparte un par de escenas graciosas con Ferrell. La verdadera sorpresa y el que se roba la atención es Dan Stevens, el cantante ruso que al inicio nos pintan como un antagonista, pero resulta ser un personaje carismático y simpático.

Si hay un verdadero problema con la cinta, es su duración que por unos cuantos minutos rebasa el límite de las dos horas, para una comedia es una duración demasiado extensa y llega a entorpercer el ritmo enérgico que trata de conseguir. Unos cuantos minutos menos no le habrían hecho nada mal.

Festival de la Canción Eurovisión: La historia de Fire Saga es una extraña combinación entre parodia y tributo al festival Eurovisión y a Islandia, que funciona porque su comedia no es usada para insultar y el tributo sirve para impulsar sus momentos más conmovedores. Aunque no es la comedia más graciosa, sin duda triunfa como un musical cuyo propósito es inspirar a su audiencia. No queda más que decir que es la perfecta opción para pasarla bien en estos días tan complicados.

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Título original: Eurovision Song Contest: The Story of Fire Saga
Dirección: David Dobkin
Guión: Wil Ferrell & Andrew Steele
Elenco: Will Ferrell, Rachel McAdams, Dan Stevens, Pierce Brosnan, Melissanthi Mahut, Ólafur Darri Ólafsson & Alfrun Rose 

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