O cómo un divorcio no acaba con el amor.

Charlie (Adam Driver) y Nicole (Scarlett Johansson) deciden divorciarse luego de varios años de un matrimonio estable, en el que combinaban también sus profesiones como director de teatro y actriz. Buscando lo mejor para su hijo Henry (Azhy Robertson), deciden tener una separación sin mediadores. Pero las cosas se complicarán con la intervención de un par de despiadados abogados (Laura Dern y Ray Liotta), que orillarán a ala pareja a sacar lo peor de cada uno e intentar ganar la batalla legal.

El relato de Noah Baumbach plasma con mucha, mucha honestidad el desgaste emocional y físico que significa terminar una relación, sobre todo cuando ambas partes guardan un trasfondo lleno de cosas que nunca se dijeron o salieron a flote.

Porque más allá de retratar el cómo una pareja se aleja poco a poco para terminar con el vínculo que los unía, la cinta también es un relato de los sueños truncados, las metas sin cumplir, la inseguridad, la soledad y muchos otros males que aqujan a cada persona. Es por ello que el la cinta puede verse de distintas formas en todas estas capas.

Y es la capa principal la de estos personajes rotos, tristes y con deseo de seguir adelante en su vida que el guion de Baumbach encanta por completo. Logra que entendamos a los dos protagonistas y que por momentos los odiemos también, dejando claro que ambos están sufriendo de igual forma el proceso, aunque cada uno reacciona de manera diferente. Y esto es posible también a la magistral dirección y a las poderosas actuaciones de Driver y Johansson, ambos merecedores de los premios a los que los nominen. Entregan todo de sí, con matices tan variados para sus personajes que los elogios se quedarían cortos.

A su vez, otra capa de la trama es la crítica hacia el sistema legal y sus representantes. Para ellos esto representa una lucha en la que tiene que ganar su cliente, a cualquier precio. Laura Dern entrega una actuación, que a pesar de su poco tiempo en pantalla, logra robarse las escenas al mostrarse en dominio de sus capacidades actorales dando vida a una abogada fría y dura a la cual muchos odiarán casi de inmediato.

Podría decirse que la cinta bebe de Kramer contra Kramer al mostrar el descarnado proceso legal de un divorcio, pero también lo hace de Escenas de un matrimonio, al mostrar viñetas de la relación entre la pareja y las personas que los rodean, que se interconectan y muestran el paso del tiempo.

A pesar de lo melodramático que pueda sonar, el argumento de la cinta fluye con desenfado a través de escenas largas en las que los diálogos y la información, nunca están de más. Incluso, hay momentos de humor que hacen que todo lo que se sucede se sienta aún más real, dejando claro que la experiencia de un divorcio difícil de Baumbach está plasmada aquí, pero también las vivencias que lo llevaron a superar el proceso.

Historia de un matrimonio es una muestra sincera y realista de lo que significa terminar una relación, pero también aprovecha la oportunidad de mostrar el proceso legal y cómo afecta a los involucrados. Una fuerte representación de la dinámica de pareja y de como en ocasiones, separarte no significa alejarte. Y mucho menos dejar de amar a alguien.

Título original: Marriage Story
Dirección: Noah Baumbach
Guion: Noah Baumbach
Elenco: Scarlett Johansson, Adam Driver, Laura Dern, Azhy Robertson, Alan Alda, Julie Hagerty, Merritt Wever, Mary Hollis Inboden, Amir Talai, Ray Liotta, Wallace Shawn, Emily Cass McDonnell, Matthew Maher, Ayden Mayeri, Kyle Bornheimer, Mark O’Brien, Gideon Glick, Brooke Bloom, Matthew Shear, George Todd McLachlan, Annie Hamilton, Juan Alfonso, Justin Claiborne & Mickey Sumner

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