Hacer las cosas grandes no significa tener calidad.

Por: Alex Guax

Una vez más, el agente del servicio secreto Mike Banning, tendrá que enfrentarse a unos terroristas que no se detendrán ante nada hasta lograr matar al presidente de los Estados Unidos.

Protagonizada por Gerard Butler, Aaron Eckhart y Morgan Freeman.
Dirigida por Babak Najafi.

Ataque a la Casa Blanca (2013) fue una buena película de acción que cumplía con entretener, se desarrollaba en un solo lugar y era la Casa Blanca. La dirección de Antoine Fuqua era solida, causaba algo de suspenso y emoción.

Babak como director lo hace bien, digamos que es correcto, nada del otro mundo, en el enfrentamiento final nos da un pequeño ‘plano secuencia’ pero se pueden notar los cortes a través del humo y asi. Como que quiere ser mucho y no puede. El horrible CGI tapa la dirección en las escenas, que le quitan la emoción y parece que estamos viendo un videojuego.

Lo que si funciona muy bien es la relación Butler-Eckhart, se siente que el protagonista quiere salvar a su amigo, no solo por ser el presidente y la participación del infalible Morgan Freeman hacen que se disfrute un poco mas.

Al ser una secuela, las cosas ‘tienen que’ ser más grandes, la ubicación de la trama es una ciudad completa, aumentan las explosiones, metiendo demasiado CGI, interminables persecuciones y con esto se complican las cosas, no hay suspenso, la trama se vuelve predecible, pero logra entretener a la audiencia que solo quiere pasar un buen rato, solo que no al nivel de la primera entrega.

Al final, Londres bajo fuego, es una secuela que para entretenerte al 100% hay que desconectar el cerebro ya que muestra que poner mucho no significa calidad. Pero los que buscan ‘pasar un buen rato? le va a gustar mucho.

Alex Guax

Viajero, Adicto a los libros, Amante del Cine y del Arte. Actor, critico y conductor de TV.
Twitter: @Alex_GUAX
Instagram: alex_guax

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